Reglas de belleza

Escribo en la peluquería. Estoy frente al espejo. Saldré transformada. Mi peluquero casi me  convertirá en una estrella de cine.  Muchas mujeres van semanalmente al salón de belleza, les encanta hacerlo. Ojalá yo fuera así. Me gusta ir, pero no me doy el espacio. Además,  hago deporte casi diariamente. Mi pelo está reseco, tiene frizz, a veces parezco una loca, como si me hubieran electrocutado. Es híper delgado. Escaso.

 A nosotras, las mujeres, casi como una norma consuetudinaria se nos sugiere/exige a contratar los siguientes servicios de belleza:

-–Manicure ( Extranjerismo).

—Hacerse el color ( Eufemismo de teñirse las canas. Algunas son valientes, ya se liberaron).

– Entrenar ( Eufemismo de lo que antiguamente era asistir al gimnasio o hacer educación física. Uno entrena para un objetivo competitivo: maratón, torneo, carrera, etc.)

–Botox ( Solo algunas, la mayoría de las chilenas no se les ocurre, no tienen plata, no les interesa).

Los hombres, en cambio, pueden elegir:    

–Taparse las canas (los menos)

–Gimnasio

-Botox, algunos excéntricos por ahí.

 

Un mes tiene 720 horas.

Mi desglose:

-Manicure: 1 hora semanal o bien, 1.15 horas  dos veces al mes.

-Canas: 3 horas mensuales.

–“Entrenar” Esto puede variar enormemente, pero el promedio son 6 horas semanales.

–Botox: ni idea.

 

Sacando una cuenta inexacta, invertimos un promedio de 8 horas a la semana en el “desde”: manicure, canas y gimnasio ¿Nos aseguramos de andar impecables? No.

Deberes anexos 

Además tienes que estar bien vestida, maquillada, ser flaca o aproximarse a eso, obvio, ponerse crema, sacarse el maquillaje, volver a humectar,  la crema de cuerpo, una limpieza de cutis  es deliciosa, sería un crimen no tomar las vitaminas, beber mucha agua, ni se te ocurra intoxicarte con bebidas de fantasía, poco vino, menos trago de otro tipo, podrías  ganar unos gramos en la pesa, champaña sí (espumante como le dicen hoy). Sería bueno un masaje capilar, el día sin azúcar ¿Ojeras? Ponte pepino, camina media hora diaria, cómo te olvidas, limpia el clóset, la ropa que no ocupas debes donarla, reciclarla, venderla, podría ser que estés cometiendo un crimen contra la humanidad guardando cosas inútiles. No lo olvides, ojalá tu casa siempre tenga flores frescas ¡alegran cualquier ambiente! Obvio, llama a tu mamá, a tu papá, a esa amiga que tuvo guagua, ir a verla, no sirve solo el WhatsApp, ojalá con un regalo que no sea de multitienda. Se te saltó una uña, mejor arreglarla donde la Nancy,  casi se te olvida, la mamografía anual, se pasa la fecha, ginecólogo, no te vaya a dar cáncer uterino, revísate los lunares, el doctor no tiene hora hasta octubre, cocinar con harina de linaza, porque la cruda -la típica de nuestra infancia, tipo Selecta- es mortal, arroz orgánico,  integral. Mañana es el  babyshower, el jueves la comida de la oficina, también la junta de las mamás del colegio.  ¿Ya pediste la hora a la peluquería? Claro que compraste el regalo para el matrimonio, en la oficina necesitan el informe mañana, tú quieres, tú quieres, tú quieres, tú quieres.

Parece que te cansaste.

Mejor solo cumplir con la norma consuetudinaria de los servicios de belleza.

¿Son parte de mi imaginación estas reglas de belleza? Deja tu opinión más abajo. 

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