Contactos literarios en las redes sociales

Escribo con lluvia. Me enfrento a la ventana de mi taller y podría escribir:

Un cuento.

Una reflexión.

Aspectos negativos versus positivos de las redes sociales. A diario me convenzo de que son una bendición si las ocupamos con sabiduría.

Que ayer anduve en monopatín aquí Santiago. Tal como me lo había prometido hace un tiempo.

Contar sobre mi cansancio acumulado.  

O…

Sobre google y las redes sociales.

Contacto en Facebook

En las últimas semanas gracias a un grupo de Facebook privado y los cursos de una profesora española,  Ana María Gonzalez Duke, aprendí lo siguiente: si quiero que el algoritmo de google me identifique como relevante, cada entrada debe cumplir como mínimo con:

- La extensión debe ser de 500 palabras como mínimo

- Elegir palabras claves que tengan un alto nivel de búsqueda en google.

- Un título que contenga las palabras claves

- En un horario específico.

-La fotografía: debe ser linda, que se cargue rápido, liviana.  

-Considerar mi público objetivo y el tema del blog (en este caso novela contemporánea y reflexiones de la vida diaria).

¿Desde cuándo trabajamos para el algoritmo? Yo, desde que comencé con el blog. Estas son las leyes de google. ¿Me gustan esas leyes? Lo dudo. Pero más me importa es generar semanalmente este espacio de literatura y reflexión, algo insospechado hace dos décadas cuando lo único que existía era el papel. Esto es una bendición.

Utilizo la tecnología con un fin positivo. Estoy consciente de los peligros, pero sé que puedo ocupar las plataformas para un bien mayor.

El mensaje llega al destinatario correcto

Hace unos días mi querida hermana me envío un artículo sobre la relación entre escribir, pensar y correr. A pocos le puede interesar. Ella ni siquiera lo leyó y está bien, no es su tema. Gracias a su interés en mí y que se dio el trabajo de compartirlo, pude acceder a un contenido que de otra forma hubiera pasado inadvertido.  El mensaje llega al destinatario correcto. Parece una clase de periodismo, pero es increíble. Es el sueño que hemos buscado los escritores. Sin intermediarios, escribo y difundo. No dependo de un tercero.  

Recuerdo hace muchos años cuando mi marido, maravillado por twitter -aún era poco conocido y poco valorado- me insistió en cuánto se iban a beneficiar las personas con intereses específicos, íbamos a conocer a otros en tierras lejanas sin la necesidad de viajar.  ¿Cómo me informaba hace diez años sobre literatura ? Solo por lo que existía en Chile y con la suscripción  a revistas extranjeras que se demoraban una eternidad en llegar a nuestro país. Hoy, es abrumador, pero yo elijo cómo y cuándo informare.

La nobleza del ser humano en las redes sociales

La nobleza del ser humano en las redes sociales

Contactos literarios a otro nivel

Otro ejemplo.

Escuché un podcast de Joana Penn. Me gusto mucho lo que habló con Frances Caballo, experta en redes sociales. La contacté y tuve una reunión por Skype.

Otro ejemplo.

Hace unas semanas le escribí a David Naimon para consultarle sobre residencias de escritura en español. Yo no conozco a David. Solo soy una auditora de su podcast Between the Covers. Pero me atreví a escribirle  un mensaje privado por twitter. Me respondió casi inmediatamente. Se dio el trabajo de pensar, de averiguar. Me sugirió  Under the Volcano. Un workshop en Tepotzlan (México) que se realiza en Mexico cada enero. Está dirigido a escritores de ficción y no ficción, poetas (en inglés y español). David luego me contacto con un escritor que asistió a Under the Volcano en dos ocasiones. Hablamos por Skype. Luego de convencerme que iba en el camino correcto inicié la postulación.

Podcast, twitter, website, Skype. Nuevos terminos que ya son nuestros.

Y la colaboración humana.

 Esto hubiera sido imposible hace años. Literal y completamente imposible.

Mi estrecho mundo en Chile se ha ampliado a niveles impactantes.

Soy usuaria de la tecnología. Dependo de ella al igual que billones de personas. La tecnología es mucho más que internet o la inteligencia artificial. Es un lápiz, un teléfono, la imprenta, la radio, también lo fue el fax y el teléfono. Los grandes descubrimientos seguirán marcándonos.. La gran pregunta es cómo la hago mía. Para bien o para mal.

El factor común a estas historias es uno solo: la nobleza del ser humano.

Aquí en Chile, por ejemplo, para mi postulación necesité dos cartas de recomendación. Por WhatsApp contacté a Claudia Apablaza y Ana María del Río. Ambas me enviaron sus cartas.

Cuando ya tenía todo listo lo subí a la plataforma de Under the Volcano.

Esperé varios días.

El viernes pasado, recibí el correo de la directora del programa, Magda  Bogin con la carta de aceptación.

Tecnología y colaboración.

Tecnología y abrirse a nuevas experiencias.

Tecnología, literatura y reflexiones.

Under the Volcano será una nueva aventura en mi vida. Estaré diez días junto a otros escritores en un país ajeno, en un mundo paralelo.

¿Te han influido positivamente las redes sociales ? Cuéntame aquí abajo. Me encanta que me dejen comentarios.

El quinteto de Nagasaki de Ashi Simazaki
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Red social Una estructura social en la que compuesta por un conjunto de usuarios que están relacionados de acuerdo a algún criterio.
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