Feliz cumpleaños a mi blog personal karencodner.com

¡Feliz cumpleaños a mi blog personal ! Un año ya. He escrito anécdotas, reflexiones, mucho sobre novela contemporánea, sobre cómo escribir hoy, entre otros temas.

Han sido 48 entradas -solo en febrero me tomé vacaciones y una vez en abril no cumplí con la entrega- que he publicado por lo general los jueves.  Aquí he generado un espacio para dar a conocer mi visión de la literatura contemporánea y mi relación con la creación literaria en el mundo actual dominado por las redes sociales.

Hace poco me preguntaron cómo iba delineando los temas. A veces lo sé, otras ni idea. Pero justamente es en esta tensión cuando logro generar contenido valioso.

  

¿Cuál es el rol del blog personal en pleno s. XXI?

 

Una buena pregunta. 

Varios escritores han tenido un blog. Hace años me suscribí a Moleskine Literario del peruano Ivan Thays. Una fuente de inspiración para mi trabajo fue lo que hizo la escritora norteamericana Dani Shapiro, quien también lo suspendió su blog en febrero del 2018.

Pero hay muchos ejemplos de los que sí siguen activos.

 Por ejemplo, Javier Marías, uno de los primeros autores que seguí con su columna La zona fantasma. El de Cristina Rivera Garza quien es un gran aporte en contenido y profundidad. Ursula K. Le Guin comenzó su blog en 2010 -inspirada por el trabajo de José Saramago- y lo siguió manteniendo vivo hasta casi sus últimos días.  Es el caso de Joana Penn a quien llevo años escuchando en su podcast y recibo su blog semanal. O por ejemplo el caso de la española Ana González Duke con su expertise en redes sociales y cómo generar impacto hoy en el mundo digital.

El lunes leí un artículo sobre el blog y su vigencia en el 2019 en la revista Literal Magazine.  El autor,   Alberto Chimal,  será uno de mis profesores en Under the Volcano en México este próximo enero. Chimal reflexiona sobre la importancia de mantener este espacio dentro de la abismante vorágine digital. También, sobre la urgencia de no borrar el contenido de antiguos blogs, pero este tema se escapa sobre lo que hoy quiero reflexionar.

¿Para qué mantener un blog en 2019? ¿por qué sigue siendo importante, en caso de que así sea? ¿para qué si existe Facebook y todo lo que conocemos?

Pero entonces, ¿qué? ¿Necesito una cara pública? ¿Me vuelco exclusivamente en Instagram o Twitter? ¿Levanto otro sitio, desde cero, con un blog menos ambicioso y más estrictamente informativo? ¿Me escondo en una red de las que nadie visita? ¿Me salgo por entero de internet? ¿Me dedico a revisar las estadísticas de mi pobre página de Facebook, con el fin de hacer notas que den a su público “lo que pide”, y luego ahorro para promoverlas con anuncios? ¿Me compro un mimeógrafo?
(El poder seductor de internet radica en que nos hace creer que sin él estamos solos: que no acabamos de existir por completo, de tener un sentido, en el mero mundo material. Pero en esta época esa idea alarmante tiene algo de verdad, al menos como metáfora. Usted llegó hasta aquí gracias a la red.)
— Alberto Chimal en Literal Magazine

 Este es un juego constante entre la exposición de uno mismo y de las ideas, de parecer que no estamos solos (inevitablemente, sí lo estamos).  Vivimos en la red, nos sumergimos en ella desde primera hora de la mañana. Incluso es necesario un agente externo para no seguir hasta muy tarde en la noche. En mi caso todas las aplicaciones están programadas para dejar de funcionar a las 10.30.

 ¿Es la red la que define el éxito?¿todo se resume a un número? ¿Es el éxito medible por medio de Facebook, twitter, Pinterest, Instagram, google? ¿Cómo defino el éxito?

Estoy convencida de que aún existe un espacio significativo para las reflexiones literarias y de la escritura

Estoy convencida de que aún existe un espacio significativo para las reflexiones literarias y de la escritura

Cómo definir el éxito en un blog personal

 

Mi éxito lo defino de acuerdo al impacto que tengo con los lectores. A veces es mínimo, otras, un poco más. ¿Se justifica este trabajo semanal? Estoy segura de que así es.  Por dos motivos. Uno porque me gusta y segundo, porque escribo sobre temas que me interesan y me obligan a mantenerme al día.

Al igual que Chimal -quien ha tenido varios blogs-  yo tuve otro blog llamado una lectura propia. Publiqué bimensualmente durante un año, sin definir bien mi objetivo. Creo que lo dejé porque no veía el sentido de mantenerlo sin muchos lectores. Ahora es distinto. Hoy siento la sinergia con mi público que además de  leer el blog, deja sus  comentarios, me  lo comenta personalmente o por correo electrónico.

Es mi canal más personal y con mi sello.

Estoy convencida de que aún hay un espacio para un público que quiere reflexionar sobre literatura contemporánea y el arte de escribir. Mi lista de suscriptores si bien está constituida principalmente por chilenos, veo que de forma paulatina crece en otros países de habla hispana.

Pienso en el futuro. En qué estaré en un año más. ¿Seguiré escribiendo aquí? ¿Habré publicado la segunda novela? ¿Tendré un podcast? ¿Estaré escribiendo otra cosa? ¿Enfocada en los audiolibros?

 

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